Aspiracionalidad = Racismo
En los últimos meses, a raíz del trabajo que conseguí como editor en Enlace Nacional, e ido adquiriendo nuevas costumbres y una de esas es la de leer de noche, ya sean revistas o los periódicos que diariamente dejan en la oficina de prensa; fue en una de esas tantas búsquedas que leí algo que me pareció demasiado interesante.
He tratado de recordar si uno de mis profesores de Publicidad o Marketing alguna vez me hablaron sobre publicidad aspiracional o aspiracionalidad, en principio pensé que esa palabra no existía o que era un invento del columnista, empecé a leer el articulo y poco a poco fui comprendiendo que la PALABRITA fue creada por los especialistas en marketing y publicidad.
“Usar modelos, actores o situaciones que parezcan mejores a los de la vida real, con la intención de que el consumidor se identifique y aspire a ser como ellos”, este es el concepto que dio Eduardo Adrianzén, en su articulo ¿Qué es aspiracional?, publicado en “La República” el 5 de febrero; y dentro de todas las cosas que señala se resume una critica a todas las agencias publicitarias del Perú.
Y es que es muy cierto, no puede ser posible que en un país como el nuestro, donde el 85% somos de rasgos mestizos, andinos, morochos, etc. Se observe una parrilla publicitaria llena de modelos rubios y blaquiñosos con cuerpos perfectos, estos es sencillamente poco real, propuestas para nada convincentes.
Lo curioso es que si se toma en cuenta el concepto “Aspiracionalidad”, este tipo de publicidades, donde se aprecian a niños rubios disfrutando de chocolates o divirtiéndose con juguetes de moda; jamás encontrara una verdadera identificación en el público consumidor de estos spots.
Adrianzén tiene una idea muy validera, con mucho de razón y es que este nuevo concepto, esta nueva palabra, es simplemente una nueva forma de apañar el racismo existente en nuestro país, de esto ya existe una amarga experiencia con las agencias de publicidad, específicamente por Toronja comunicaciones.
Esta agencia fue muy criticada por el afiche realizado para promocionar el festival de cine de la Universidad “La Católica”, un fiche donde se ve a un humilde transeúnte de rasgos muy andinos, de aquellos que pululan diariamente por todas las calles de Lima, dándole la espalda a la ventanilla del festival de cine, y a su vez se aprecia a una pequeña cola comprando los tickes, pero lo curioso es que todos los que están en esa cola son rubios, blancos; ósea. ¿solo ellos saben de cultura o de cine?
“Torojan” se disculpo y el tema quedo en el olvido, pero esto no es mas que un detalle de las tantas que se pueden encontrar si analizamos cada uno de los spots, afiches y catálogos que vemos y encontramos en la televisión, revistas que diariamente nos bombardean.
Retomando lo aspiracional, debemos de decir que no es malo aspirar a ser mejor, es muy bueno tratar de conseguir una buena figura, pues eso es salud; no es malo aspirar con tener una familia y un hogar digno, lo malo es la alineación y la huachafería a la que pueden llegar algunos de nuestros compatriotas.
De tanto ver rubios y o rubias llegan a pintarse el cabello; de tanto ver a los modelos con ojos azules o verdes llegan ponerse lentes de contacto, sin importar si es que esos cambios les va a bien a su imagen, acaso no se reiría usted, al ver a un cusqueño autentico con pelo rubio y ojos verdes, vestido con imitación de ropa diseñado especialmente para personas europeas.
La plata lo puede todo, pero no olvidemos que no se pueden hacer las cosas pensando en imitar a alguien, hay que tener personalidad sin olvidarnos de nuestro origen, primero hay que querernos tal como somos; hay que querer lo nuestro, respetar nuestro Huayno, nuestra cultura.
Seamos peruanos, recordemos que nosotros somos la cultura viva, disfrutemos de eso que tanto envidian los “gringos”, rechacemos a los alienados, escoria de la sociedad.

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